Crítica de Mikaela

Crítica de Mikaela

Una insustancial película de atracos hecha con todos los tópicos, pero ningunas ganas.

Calificación: ⭐⭐

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Hay pelis en Netflix que tienen una cara conocida y un argumento conocido también, porque lo has visto mil veces. Y con esa fórmula, sueltan algo de pasta a gente con oficio para hacer unos cuantos churros de cada género que tener en el catálogo y ya está.

Nunca serán buenos ni se acercarán, pero tampoco serán lo peor que has visto.

Mikaela es esa medianía, un puñado de dólares de Netflix hechos para una película que tener de fondo y que no te rete a nada, excepto a recordarla al día siguiente o encontrar algo original, o algún resto de ganas por parte de los implicados.

La premisa está más sobada que los huevos del toro de Wall Street, el enésimo asalto al furgón blindado, además aderezado con otro tópico que se supone que le añade sal a lo de siempre, que se produce en una tormenta de nieve… y en Navidad, a ver si las conexiones de memoria hacen que Resines parezca un poco el John McLane de Bruce Willis.

Sólo hemos visto eso doce millones de veces, así que todo depende de cómo se haya ejecutado, y la respuesta es con desgana.

Que no mal del todo en alguna cosa, pero tampoco bien en ninguna.

Personajes tópicos, guion de ChatGPT

Aquí no vas a encontrar originalidad, Resines hace de policía cascarrabias, con problemas conyugales, un poco corrupto pero no mucho y a punto de jubilarse. Por supuesto, está acompañado de novata que aún cree en cosas y le enseñará el valor de hacer lo correcto, en un arco de redención tan blando y tan simple como el botijo que es toda la película. Una vez más y ya siendo pesado, lo de siempre. Héroe a regañadientes, policías blancos, blanqueados y blanditos y acción insustancial y poco creíble.

Lo mismo que el guion, lo mismo que las actuaciones… Todo es una menestra de clichés hecha con los restos de la nevera, que el presupuesto no da para más.

De las actuaciones, la emoción o las ganas en ellas, ni rastro tampoco. Se salvan los actores de la banda de atracadores, que apenas repiten dos cosas en ruso, así que puedes imaginar el nivel.

Sobre los demás, poco que destacar, Resines pasaba por allí con la mano abierta para cobrar y me parece bien, otros casi hacen el ridículo (como en el romance forzado con calzador entre la operaria de emergencias y el guardia civil), mientras el resto parecen recién salidos de la academia de interpretación en vez de la de la guardia civil (como la novata). En general, se sigue la escuela clásica de la actuación en muchas películas españolas que consiste en que todo el mundo parece estar leyendo, en lugar de hablando como una persona normal.

Y leyendo un guion mediocre, además, que reúne todos los tópicos del género, sin dar pie a la profundidad o algún acontecimiento mínimamente interesante.

Desgana, desgana por todas partes

Con esos mimbres, lo único que queda es que la acción esté rodada de forma trepidante que, al menos, te distraiga durante noventa minutos de que el mundo sigue ahí fuera. Pero nada, la suerte, como todo lo demás, debe ser cosa de ricos.

Calparsoro es un director más que capaz para la acción, pero no calienta la cabeza y supongo que, en el fondo, la dirección no hace más que integrarse con el tono de toda la obra, el equivalente a hacer lo mínimo para cobrar la nómina a fin de mes y ni una cosa más.

Y es que no hay nada que destacar de la película, es otro mondongo de esos de Netflix, que quizá su algoritmo le dijo que le faltaba en la colección una heist movie made in Spain.

Otra película que queda sepultada en la memoria a los dos minutos, como los coches de la historia bajo la nieve falsa.

A su favor, que por lo que sea no me aburrió soberanamente, de ahí dos estrellas y no una. Quizá mi cabeza se quedó entretenida en la familiaridad de todo, porque supongo que hay cosas peores y días en los que sólo quiere desconectar.

LO MEJOR

Por lo que sea, no te aburre mortalmente y no alarga su estancia más de lo necesario

LO PEOR

Que no hay rastro de originalidad o ganas, pero sí un montón de detalles tontos inverosímiles. Has visto esta película mil veces mejor hecha.