Crítica de Kraven el Cazador

Crítica de Kraven el Cazador

Es basura, y sabes que es basura, pero es increíble cómo Sony lo puede hacer incluso peor que Marvel.

Calificación:

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Es fascinante lo que se puede hablar de la nada. La semana pasada lo era Here y esta lo es Kraven, pero por razones diferentes. Porque es lo que esperas, una falla de cartón piedra con abdominales, pintura fácil de rascar y nada por dentro.

Tu peli típica de superhéroes en definitiva, donde explotan muchas cosas, se ponen muchas caras de estreñimiento, los puñetazos vuelan y los malos mueren con más sangre y saña de lo normal. Pero como siempre, nada de eso importa y no te implica, porque la historia es un post-it, el mismo de siempre en este género, pero con peor letra incluso que en otras ocasiones, aunque es mejor que Morbius o Venom de la misma casa.

En definitiva, el enésimo intento de exprimir los últimos euros de la flácida teta Marvel, que ya no da más desde hace demasiado.

Y encima, es la copia de la copia, porque es Sony una vez más tratando de imitar a Marvel, de modo que si te apetece hamburguesa, porque no todo en la vida tiene que ser el plasta de Kaurismaki, con esta te da para una de Hacendado.

2 horas de muerte cerebral

A veces entras a películas como esta porque no queda otra y a veces porque hay que apagar el encefalograma. Para que dos horas de muerte cerebral den un respiro del mundo, que el cine también es eso.

De hecho, durante los 10 primeros minutos parece que al menos será comida basura de esa grasienta que apetece de vez en cuando, pero luego comienza lo de siempre, un cliché con esteroides en todos los sentidos, una lista de chequeo en la que vas tachando los tópicos que se esperan de ella:

  • Personajes olvidables que desconocen la tercera dimensión.
  • Diálogos vergonzantes como los que escribías en el instituto, creyéndote el más molón.
  • La escena de abdominales para rallar el queso hecho piedra olvidado en la nevera.
  • Malos de cartón que no representan peligro real para el héroe, no sea que haya tensión en algún momento.
  • Efectos especiales veinte veces peores que los de hace veinte años.
  • Ruido, más ruido, ruido, destellos, deflagraciones, ruido.
  • Una completa incapacidad de recordar algo o a alguien al día siguiente.

Al menos, Aaron Taylor-Johnson parece haberse divertido, al contrario que tú, y a Russell Crowe le ves un par de destellos ahí al fondo de todo. Un par solo, dos segundos de vida, que ya es más de lo que yo haría una vez cobrado el cheque.

Donde no hay mata, no hay patata

Poco más se puede decir de la película, porque es lo que es, plástico y cartón, ni estilo ni sustancia. Que para estrellarte de todos modos en las ruinas de un género moribundo, pues no sé, podrías probar a hacer algo diferente. Pero Sony insiste en tirar por el barranco el mismo coche, a ver si esta vez vuela.

Spoiler: No.

En definitiva, la misma película que llevas viendo desde hace casi 20 años con el revival del género, ejecutada de la misma manera mediocre y desganada que prácticamente todas.

Una hamburguesa más, en definitiva, pero marca blanca, de queso seco sin bacon, de las que te comes con vergüenza en un callejón a las 3 de la mañana, porque ni te llega ya para el Burger King.

Meh, esa es la reseña en una palabra.

Lo único que me fascina de todo este fenómeno es que las pelis de superhéroes de Sony son apestosas y suelen tener críticas acordes, pero las de Marvel no son mejores y, en general, se han llevado reseñas positivas con la misma o peor basura. Misterios sin resolver…

Ya sé que no hay misterio.

Ya sé que la respuesta al enigma es dinero.

Ya sé que esa es la respuesta a todo.

LO MEJOR

Aaron Taylor-Johnson le pone ganas y no es la peor de Sony dentro del universo Marvel, pero el listón es tan bajo...

LO PEOR

Es una película pésima, no hay otra forma de decirlo. Los diálogos son infames, los efectos de baratillo y la historia la has visto mil veces, pero la ejecución es mediocre y desganada, sin rastro de vida inteligente.