Crítica de Here (Aquí)

Crítica de Here (Aquí)

Algo más de hora y media de nada, donde la premisa estética no compensa una historia ausente.

Calificación: ⭐⭐

en

Robert Zemeckis tiene mi admiración eterna por evitar que se toque su saga de Regreso al futuro para hacer remakes de mierda y expoliarla hasta la muerte.

Por haber hecho de mi infancia algo mejor.

Dicho esto, me temo que Here no es su trabajo más inspirado.

Tampoco lo peor, porque Here es, precisamente, una especie de nada. Una anécdota curiosa durante cuarenta segundos e indiferente el resto de sus ciento y pocos minutos.

Un solo encuadre para muchas historias a ninguna parte

El motivo es la historia principal que vertebra la película y que no es nada, ni tampoco va a ninguna parte. Es la crónica de una familia americana cualquiera, que consigue que a los diez minutos estés pensando qué cenarás. Here es como mirar por la ventana y haber elegido la de los vecinos a los que no les puedes pedir sal en ninguna de sus formas, porque desconocen el concepto en todos los sentidos.

Si has oído hablar de la película, conocerás la premisa principal, que todo está encuadrado en el mismo plano fijo del salón de una casa que alberga a varios habitantes a lo largo del tiempo y, antes de su construcción, también es escenario de varias anécdotas históricas que te encogen de hombros y te preguntas adónde llevan.

La respuesta es a ninguna parte.

Como trato de ir lo más virgen que puedo al cine, no sabía que estaba basada en una novela gráfica de 300 páginas que, a su vez, parece que fue originalmente un cómic de 6.

Eso también podría ser un presagio de la película, algo de 6 minutos estirados durante cien más.

El problema del amigo insípido

No sé cómo funcionará en formato cómic mantener siempre el mismo punto de vista, pero en la película no aporta nada y, al poco tiempo, desaparece de tu esfera de interés, como todo lo que sucede en general en la pantalla.

La trama es lo que te responde a un «cómo te va la vida» ese amigo que no es ni dulce ni salado, ni malo ni bueno, ni pasión ni odio, sólo ese tipo «normal» que todos conocemos y jamás será capaz de producir una emoción a nadie.


Quizá por eso, hacia el final, la película trata de manufacturar alguna de esas emociones de manera tramposa con un recurso tan manido como fácil, pero es que, cuando sucede, aparte de que le ves las cuerdas a la marioneta, llevas un rato pidiendo la hora y se hace tarde ya para que pase algo o te importe.

Tom Hanks y Robin Wright, con un deaging que distrae, como siempre pasa con esa técnica, tratan de revisitar un intento de Forrest Gump de fogueo, sin cafeína o cualquier traza de humor, surrealismo o interés que caracterizaba aquella otra película de Zemeckis.

Los otros destellos de historias de habitantes de la casa ni los considero. Son meros momentos sin destino ni motivo, con personajes que no sabes por qué te tienen que importar, ni aportan nada.

A ver, que parece que la estoy masacrando, pero me pasa con las películas de las que esperaba más, aunque el problema es mío y el de siempre en los humanos, las expectativas.

No es lo peor del año ni mucho menos, porque me como unas mierdas como pianos, pero no sé si lo peor que le puede pasar a una historia es que no te diga nada, ni para bien ni para mal.


P.D. Como la he visto doblada, no tengo ni idea de si es así en la original, pero cuando Hanks habla, vuelve a parecer medio tonto y su forma de hablar resulta irritante. No sé si era adrede, creo recordar que alguien dice durante la película que siempre fue un poco lento, pero no estoy muy seguro, porque es imposible que algo de lo que ocurre sea memorable y quizá eso es un mérito en sí mismo.

LO MEJOR

Que no es lo peor que he visto, resulta técnicamente decente (tú no, deaging maldito) y la premisa visual tiene interés tres minutos. Una pena de los otros 101.

LO PEOR

Que falla en lo principal que se supone que debe hacer una historia, crear alguna clase de emoción, de interés, de algo. De lo contrario a la nada más absoluta.