Crítica de Enviad ayuda

Crítica de Enviad ayuda

Sam Raimi sigue en forma con una entretenida película que lleva su firma por todas partes.

Calificación: ⭐⭐⭐

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Enviad ayuda es una entretenida película con todo lo que puedes esperar de Sam Raimi, que además de su gamberrismo y casquería habituales, consigue hacer algo interesante con una premisa que, a priori, puede parecer bastante vista: protagonistas que son antagonistas entre sí, pero se ven obligados a «convivir y colaborar» (las comillas se quedan cortas) a causa de una situación que les supera.

Rachel McAdams es Linda, una perdedora nata condenada a una vida de cubículo sin reconocimiento durante el día, mientras ansía otra existencia de aventuras por la noche, sentada con un vino ante sus programas de telerrealidad y supervivencia.

De manera previsible, el deseo se le cumple con esa ironía con la que suelen hacerlo, cuando acabe perdida en una isla desierta junto a su jefe, tópico CEO pijo, heredero, despreciable y guapo.

En la isla, los roles cambian como en El triángulo de la tristeza y las habilidades de Robinson de Linda hacen que el equilibrio de poder se altere por completo, lo que provoca roces con su jefe que explotan en escenas rebosantes de la mala leche y los fluidos corporales tan queridos de Raimi.

La isla y la historia también están exentas de sutileza o demasiada originalidad, con lo que todo queda en manos del desarrollo de las situaciones que resultan divertidas y, si has ido a ver a Sam Raimi, ya sabes cómo serán: escatológicas, sangrientas, con mala baba y humor del negro, aunque sin llegar a Army of Darkness y similares.

El mayor reto de la película es probablemente el hecho de que los dos personajes son despreciables a su manera. No hay un «bueno» con el que identificarse, pero la química entre los protagonistas y el recorrido de ambos por momentos de empatía y rechazo, donde se alternan las simpatías del espectador, también está bien conseguido, de modo que sale bien de esa situación compleja cuando se trata de historias.

El clímax es bastante esperable y plagado de la misma mala leche, como lo está también el acontecimiento que le precede y que resulta el más negro de todos los que suceden. Así que concesiones pocas, excepto ese epílogo que parece cortado de otro lugar y pegado con cola barata.

En definitiva, una película entretenida y divertida que, oh maravilla, no bebe de franquicias reconocibles ni es la quinta parte estirada de una película que una vez estuvo bien… y por eso tuvieron que arrancarle el alma a fin de exprimir los euros que hubiera dentro.

Si te gusta Raimi, no te decepcionará. Si no sabes lo que vas a ver, no te aburrirá.

LO MEJOR

Que Sam Raimi sigue en forma y haciendo lo que le da la gana.

LO PEOR

La previsibilidad de premisa, situaciones y desenlace.